Creadsa | No te rindas
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FRUTERO

No te rindas

Empezamos el año conociendo empresarios que cierran sus puertas, que no quieren seguir, que cansados de luchar buscan un traspaso o, simplemente, ven que ha llegado el momento de dejar a otro que siga.

En el día que escribo este artículo he estado con un infatigable emprendedor, con más de treinta años a sus espaldas y que cerró el negocio hace unos años. La decisión del cierre de su negocio  la tomó su familia y ésta decisión es aún más dura, porque como el emprendedor no esté convencido, es como quitarle la ilusión de levantarse cada mañana. A él le costó días estar fuera de casa, aislado de todos, y un tiempo con ayuda psicológica. Hoy me reconoce que está agradecido de la decisión que se tomó en aquel momento, tenía que invertir una gran suma de dinero en actualizar su negocio con nuevas inversiones de maquinaria a sus 58 años y ningún hijo iba a seguir sus pasos, ellos ya tenían su trabajo.

Qué motivador es estar con gente que en su vida ha creado marcas importantes, vendidas a grandes compañías como Larios, personas que han sabido buscar una necesidad en el mercado y ponerlo en valor, personas con las ideas claras y que saben cómo llevarlas a cabo. Hoy, tomando un vino con él, el rato se me ha esfumado, no ha sido una simple charla, si no una conversación motivadora, de las que te hacen cambiar tu modo de observar tu emprendimiento, son personas que enganchan, que ayudan con su conocimiento a que logres el éxito. Y es que, cuando eres emprendedor, necesitas estar con gente así.

Me considero afortunado porque este audaz emprendedor quiere ayudarme a buscar esas necesidades, quiere compartir mi sueño de emprender. Soñar no cuesta nada, fantasear y hacer las cuentas de la lechera es sencillo… pero con gente así, haces que tu sueño se convierta en una visión. Amigo mio, la experiencia hace mucho, te dice la realidad de las cosas, los sacrificios que hay que pasar y por dónde hay que empezar que, como siempre, es conociendo a tus clientes.

Este artículo se lo quiero dedicar a todas esas personas que se levantan todas las mañanas para alcanzar su sueño, esas personas que jamás dejan de creer en lo que hacen, esas que no aceptan un no como respuesta, que no se rinden, que persisten y persisten en hacer aquello que más les gusta. Son personas que probablemente se caigan no una, ni dos veces, sino muchas y que a pesar, y sobre todo por eso, siguen levantándose, y siguen eligiendo su destino. Porque de cada caída, siempre se aprende algo nuevo.

salamancaaldia nº15

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