Creadsa | Soy un soñador
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Soy un soñador

Me encanta la gente valiente, porque el valiente arriesga, elige, sueña, crea su destino. El valiente no es el que hace cuando hay garantías, sino lo que emprende cuando no las hay. Se podría decir que es aquel que no espera recompensa al final, hace lo que tiene que hacer y lo hace con pasión. El emprendedor, valiente, es grande como sus sueños, y el que se aferra a ellos y no los abandona, nunca fracasa de verdad, incluso aunque no consiga su objetivo.

Hay un vídeo realmente motivador que narra lo ocurrido en los juegos olímpicos de Barcelona en 1992, en la categoría de los 400 metros lisos: mientras Derek Redmond corría, y a 250 metros de la meta, se lastima el tendón de la corva y se desploma. A pesar del dolor, se pone en pie y prosigue como puede, su objetivo sigue siendo el mismo que cuando empezó a correr, quiere llegar a la meta. De repente, aparece entre la muchedumbre, luchando con los guardias de seguridad, su padre, con la idea de que abandone la carrera, pero ante la afirmación de su hijo “tengo que hacerlo”, su padre le contesta: “pues bien, vamos a terminar esto juntos”, le abrazó y ayudó a llegar a la meta. No fue el ganador de la carrera pero consiguió, gracias a su coraje, que aún se le recuerde.

Durante el verano, cuando puedo, me encanta salir a caminar; suelo ir casi siempre con mi cuñado Jesús y su perro Prince, a última hora del día, cuando el sol ya está bajo y no quema tanto. Vamos por los caminos que hay entre los campos sembrados, principalmente de cereal y leguminosas. El recorrido que hacemos es de unos 10 km y durante el trayecto hablamos mucho, hablamos de nuestros sueños, me encanta soñar, pensar en esto o en lo otro. La vida es incierta, no sabemos lo que sucederá con nosotros, con nuestras familias, con nuestras situaciones,… pero lo que sí tenemos claro es nuestro sueño.

Hay una frase de Steve Jobs que identifica muy bien lo que digo: “Tienes que confiar en algo. Tu instinto, tu destino, tu vida, tu karma, lo que sea. Este enfoque nunca me ha fallado y ha marcado toda la diferencia en mi vida”. Es cierto, tienes que buscar en tu vida un propósito, una ilusión, algo que ayude a que cada día que te levantes te anime a lucharlo, pese a los obstáculos. Todos tenemos un sueño alcanzable que queremos lograr.

Lo importante es nunca dejar de soñar.

salamancaaldia nº11

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