Creadsa | Sobre calidades y precio
464
single,single-post,postid-464,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.2,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive
precio

Sobre calidades y precio

Yo siempre digo que el cliente que viene por precios bajos, de igual manera se va por los mismos motivos, ¿Nos interesa este cliente?. Os voy a contar un caso que nos está sucediendo, desde primeros de año; estamos recibiendo solicitudes de precio para la realización de diferentes trabajos de diseño e impresión por email, en vez de lo habitual nos llamaban, íbamos por la oficina y nos informábamos e incluso debatíamos alternativas o acabados, pudiendo abaratar costes o simplemente comentabas otras posibilidades de terminación del trabajo. En un breve tiempo de plazo, nos informaban de la aceptación o no del presupuesto y nos daban una cierta explicación de los motivos de la selección. Hasta ahí en principio todo correcto, pero en este nuevo caso de solicitud de presupuesto por email, lo tramitamos acogiéndonos a sus necesidades y como viene siendo habitual, proponemos acercárselo a sus oficinas, pero su política es recibir las propuestas por la misma vía, email. En principio te choca, te preguntas ¿Qué pasó con ese trato personal?. No obstante, así procedemos. Durante un mes, nos solicitaron alrededor de diez presupuestos,  remitidos por email, pero sin respuesta. Desde entonces siguen llegando solicitudes pero ya no se responden. ¿Qué está ocurriendo? Directamente van a precio, ya no miran nada más o simplemente se lo dan a un amigo, pero si es un organismo público y tener que presentar tres propuestas para cubrir el expediente, lo solicitan por email  y así no tienen que dar explicaciones. Vamos a pensar que es por precio,  lo más habitual ¿por qué no nos dicen el precio final aceptado y la empresa a la que ha sido concedida?

Si yo os pusiera tres botellas de agua y os digo que una vale 1€, otra 1,10€ y otra 1,20€, Seguramente cogeríais la más barata, puesto que las tres botellas aparentemente son iguales y tienen lo mismo: agua. Pero si os empiezo a decir que una de ellas es traída de los polos, donde dicen que es la más pura, otra que esta extraída de una fuente donde hay gran cantidad de minerales y la última que ha sido tratada por filtros para su potabilidad ¡ya te lo piensas! Ahora ya valoras las calidades del producto y el precio. En la imprenta pasa lo mismo, un cliente puede querer folios de Din A4 de 80 gr. y te puedes encontrar diferentes precios, pero si yo te dijera que unos son más blancos que otros, que algunos aguantan mejor la humedad, otros son milimétricamente más finos, etc… entonces las cosas  cambian. Esto mismo nos pasó con uno de nuestros clientes,  teníamos más caro el papel y decidió cambiar de proveedor, pero cuando probaron el otro y vieron que se atascaba constantemente en la fotocopiadora, se dieron cuenta que el producto que yo les vendía tenía unas características diferentes a las del nuevo proveedor, aún siendo las características principales las mismas: tamaño, color y gramaje.

Os cuento otro caso, de un cliente que nos pidió sobres con ventanilla impresos a una tinta, que resultaban  cinco euros más caros que otra propuesta que tenían para una cantidad de mil sobres. Cuando compruebo las características de ambos, percibo que el del cliente es de 10×21 cm y el nuestro es de 10,5×21,5 cm. La diferencia es que nuestro sobre es más grande que el otro, permitiendo no sólo meter 1 o 2 folios, sino poder meter más del doble. El cliente tiene un beneficio con el cambio, algo más barato, pero sólo en el supuesto de que necesite el sobre pequeño, no teniendo que pagar más cuando no lo va a utilizar ¡pero no somos más caros! simplemente que las características del producto son diferentes.

Sin comentarios

Deja un comentario