Hace tiempo estuve en unas jornadas de coaching y uno de los puntos que se trataron fue la de los perfiles de los trabajadores. Me pareció curioso y a la vez interesante el cómo se cataloga a un trabajador, y las posibilidades que hay de reconducirlo a un estado más positivo del que esté. Se comentaron los motivos por los que estos trabajadores terminan estando en esa catalogación, que en muchos casos, es motivo de la empresa. A continuación iré desarrollando los diferentes tipos, organizados de más favorables a más negativos para la empresa, e iré desarrollando en cada uno de ellos mi punto de vista para reconducirlos, y lo que no debemos hacer con ellos.

1.- Los apóstoles
Son aquellos trabajadores que ven el proyecto como propio y ayudan a conseguir los objetivos empresariales. Está claro que un emprendedor debe ser un apóstol y sería muy beneficioso que el resto de trabajadores lo vean como un deber. Cuando un apóstol se siente o es traicionado, dejará de ser apóstol. La empresa, para disponer de apóstoles, debe crear una “religión”, en la que ellos crean y prediquen la idea, es decir, una marca con una filosofía muy clara y motivadora.

2.- Los aficionados
Están por que les gusta, se divierten, aprenden y lo ven como una oportunidad. Vienen realizando su trabajo bien hecho o de la mejor manera que ellos saben, se implican en los proyectos porque les gusta y ven como un sistema de promoción.  Si a estos trabajadores les aburrimos y no les damos motivaciones, probablemente los perdamos.  Para ello debemos darles la posibilidad de que aporten ideas creativas, motivarles, incentivarles, etc…

3.- Los mercenarios
Esta muy claro, trabajan por dinero. No es malo, ya que ellos buscan cumplir sus objetivos para ser bien remunerados.  Son trabajadores inestables en el puesto, ya que, por dinero vienen y por dinero se van. Cómo los perdemos, dándoles poca recompensa por sus logros y si los quieres mantener, ofreciéndoles buenas recompensas.

4.- Los indiferentes
Personas con falta de estímulo, se puede decir que practican “la ley del mínimo esfuerzo”. Hay muy pocos puestos a los que intereses este perfil de trabajador y, si lo dejamos estar, serán presa fácil para los siguientes perfiles de trabajadores. Se debería tratar de convertirlos en alguno de los anteriores.

5.- Los egoístas
Son los que piensan en cualquier otra cosa que no sean los intereses de la empresa, su mayor recompensa está en otra dirección. La mejor manera de reconducirlos será tratar de unir su egoísmo al resultado, convertirlos en mercenarios. Lo que no se debe hacer es acceder a sus chantajes, de este modo, pagas más por mismos resultados, que suelen ser pocos por falta de interés. Será una agonía mantenerlos, por recordar sus días gloriosos en la empresa y pensar que lo puedes cambiar entrando en sus chantajes.

6.- Los rehenes o quemados
Curioso, pero son los trabajadores que quieren irse y no pueden. Ven la empresa como una alternativa del momento y no saben tomar decisiones arriesgadas, suelen buscar su liquidación, que les lluevan ofertas atractivas, que nunca vienen si no se buscan como se debe buscar, etc. Para reconducirlos a un estado anterior, debemos analizar las causas de su actitud y ayudarles a que consigan un estado más favorable. Lo que no debemos pensar es la sensación de sentirnos seguros por tenerlos pillados, eso no favorece a nadie.

7.- Los terroristas
Cuando tenemos terroristas debemos quitarlos, cueste lo que cueste, si crees que los puedes cambiar  será tu perdición. Son personas que ven en la empresa como un problema, bien por motivos personales que le han conducido a esta situación y en otros casos, por su carácter negativo “todo lo ven mal”. Nunca los reconducirás a un estado favorable, van a pensar que la empresa es el enemigo. Los terroristas suelen buscar socios (compañeros), usan cualquier tipo de “armas” para su guerra con la empresa. Solo te digo; que construir es muy difícil, destruir es muy fácil.