¡El gran enigma de cualquier empresa! No siempre el precio más barato es la solución, incluso puede ser perjudicial. Cuando Creadsa comenzó su andadura, teniamos unos precios muy baratos, por debajo de los de mercado, incluso podríamos decir que eran «precios regalados». No teníamos clientes y queríamos conseguir una pequeña cartera para comenzar. Gran error, la percepción de los clientes era la de «precio barato, mala calidad».

Si el precio es bajo, las ventas pueden ser grandes, pero los beneficios inapreciables, y si el precio es elevado, las ventas y los beneficios descenderán. La opción ideal, es la intermedia, adaptando siempre la calidad y los precios aceptados en el mercado. Por poner un ejemplo, si un dentista te dice que te realiza los empastes por 15 €. ¿Desconfiarías? en cambio 40 € puede ser barato y 90 € caro. La relación entre la calidad y el precio en la mente del consumidor es muy importante, pero hay que tener cuidado, esa relación en la mente del consumidor es muy variable. Por eso y por la ley de la oferta y la demanda, la revisión de precios es una tarea obligada.

Por otro lado, cuando se trata de productos nuevos dentro de una empresa, es necesario determinar precios. Han sido varias las veces que Creadsa ha tenido que fijar precios en sus productos, como cuando sacamos diariodesalamanca.es, lo que hicimos fue hacer un estudio de la competencia, mirando el precio y la calidad de la oferta de nuestros competidores para establecer nuestros precios finales. Otro ejemplo de precios que actualmente estamos estudiando, es el lanzamiento de ebook, y aqui mencionamos que no siempre se entienden los precios de mercado en nuevas tecnologías, hablando con la editorial que nos proporcionará los contenidos, comentamos de precios, que podrían rondar entorno a los 1,50 € y 3,00 € por descarga, la respuesta que obtuvimos fue muy clara “nuestros libros tendrán que valer el doble, por el valor del contenido de los mismos”. Sin embargo, hay que concienciarse de que el valor de referencia es muy importante, aquellas que se sitúan por encima de este precio se considerarán caras, y las que estén por debajo serán baratas. Si el consumidor entiende este valor, pagará por ello si no, no.

En Creadsa venimos desarrollando un producto “CMS” bajo la marca de Camaleons y las calidades del producto como los servicios de los mismos están mejorándose considerablemente ¿Cómo repercutir esto en el precio, cuando ya tienes un precio estipulado? Pues bien, existe lo que denominamos el “bienestar económico”, ese espacio entre dos valores que un cliente está dispuesto a pagar. En nuestro caso dispondremos de un paquete básico y otros pequeños paquetes que irán incrementando el precio. Pongamos por ejemplo cuando quieres adquirir un coche, cuanto más prestaciones tenga el coche más se incrementa el valor de venta ¿Qué pasaría si el coche tuviera un valor para todos igual? Que sólo lo adquiría una determina clientela, aquella en la que sus exigencias se ajustasen a este producto; al crear una franja económica, éste podrá ser adquirido por más clientes.

Para terminar, quiero dejar muy claro que primero tienes que analizar muy bien cuales van a ser los costes del producto o servicio y, en segundo lugar, asignar el valor de beneficio que quieres, teniendo siempre en cuenta como está la oferta y la demanda. Aunque parece mentira, te encuentras a mucha gente que lleva negocios y no conoce el 100% de sus costes.