El otro día, recordando cuándo fue la última carta que envié a los clientes, observé para mi sorpresa, que no lo hacía desde enero del 2009; no me lo podía creer ¡han pasado ya cuatro años!. Han sido cuatro años de crecimiento y hemos vivido muchos cambios en la empresa. Esta situación de crecimiento me ha absorbido mucho tiempo y he dejado a un lado lo más importante, nuestros clientes.

En Creadsa existen dos actividades claramente definidas, la de diseño/impresión y, por otro lado, internet. En cuanto a la primera, nuestros comerciales les visitan asiduamente en sus instalaciones, manteniendo el contacto con ellos. Pero en relación a Internet, sólo nos acordamos de ellos cuando tenemos que facturar la renovación de la web, y eso no es lo correcto.

Este año pretendemos cambiar esta situación y queremos estar más cerca del cliente. Y es que, sin darnos cuenta, a menudo caemos en la contradicción de diseñar planes comerciales para la captación de clientes potenciales, sin tener en cuenta, para nada, la fidelización de los que ya tenemos. Pues bien, esto mismo es lo que nos ha pasado.

Evidentemente, no se fideliza bajando precios, sino dando razones al cliente para que lo siga siendo y, por ello, queremos informarles más habitualmente de lo que está ocurriendo en Creadsa, !os puedo asegurar que no son pocas las cosas que hacemos!.

También estamos planteando reforzar la parte comercial y atención al cliente. Muchas veces caemos en el error de considerar la atención al cliente como un servicio orientado a resolver incidencias, cuando en realidad, se debe entender como un servicio más de fidelización. En cuanto a la parte comercial, está claro que es algo primordial, pues en muchos casos supone la venta de servicios nuevos a clientes propios.

Aunque puede parecer una tarea sencilla, no lo es tanto. Hoy en día, el cliente se encuentra con más ofertas de servicios donde poder elegir. En un momento de descontento, con una simple llamada telefónica, un e-mail o una carta, puede darse de baja y al mismo tiempo, puede contratar los mismos servicios a otra empresa. Para evitar esta situación, a mi parecer debemos reforzar la relación que se establece con él, hasta tal punto que sea resistente a cualquier competidor u oferta puntual.