La jornada laboral es el tiempo que cada trabajador dedica a la ejecución del trabajo por el cual ha sido contratado. Se contabiliza por el número de horas en las que el empleado desarrolla su actividad laboral y la determinación la realiza el empresario basándose en las necesidades  y estrategias de la empresa.

A mí, el modelo de empresario que más me gusta, es el menos autoritario y más dialogante, porque bajo mi punto de vista, es el que alcanza mejores resultados tanto para la empresa, como para el trabajador. Se consigue por un lado más rentabilidad en la empresa y por otro lado una mayor satisfacción para el empleado gracias a un equipo de personas comprometidas y entusiastas con su trabajo que además pueden atender en lo posible a sus requerimientos personales y familiares. Un buen horario profesional siempre ayuda a un mejor clima laboral.

En la actualidad -y parece ser que el motivo es la tan nombrada crisis- muchas empresas se plantean, dependiendo de los casos, aumentar o disminuir las horas laborales. Es cierto que debemos hacer un esfuerzo, pero a mi entender se trata de optimizar la jornada laboral para ser más eficientes. Como ejemplo, os comento una situación que se está danto en algunos bares de la zona de Van Dyck en Salamanca. Esta zona, cuenta con el reconocimiento de todos los salmantinos, debido a sus tapas y pinchos ¿y qué hay de diferente? que determinados empresarios han visto que la gran mayoría de clientes van a los bares después de trabajar ¿y por qué  abrir en zonas horarias en las que la demanda de servicio es baja o nula? Ahí está el nuevo modelo de optimización del tiempo. Para algunos no es necesario estar todo el día en el bar cuando la necesidad real, se reduce a dos o tres momentos puntuales al día.

Los elementos inherentes a la eficiencia cuentan con la medición de los esfuerzos que se requieren para alcanzar los objetivos, tales como, el costo, el tiempo y el uso adecuado de factores materiales y humanos para cumplir los objetivos marcados.

Cada vez más empresas se apuntan a la jornada continua ¡y no son las menos productivas! Lo primero que hay que determinar, es el mejor horario de trabajo para ofrecer tus servicios. Hay que tener en cuenta que lo que será horario óptimo para la empresa, no siempre va a coincidir con la idea de los clientes, ya que para muchos de ellos, lo ideal, serian las 24 horas del día. Debe primar la flexibilidad a la hora de buscar el mejor horario para realizar determinadas tareas. En nuestro caso existe un horario fijo continuo de siete horas y una hora eventual, para esas tareas determinadas que requieren momentos de desconexión del cliente, o simplemente para aquellos momentos en los que la empresa necesita una mayor concentración de esfuerzo para alcanzar objetivos.

Yo estoy convencido de que lo importante es la eficiencia y no el tiempo empleado. También hemos de tener muy en cuenta las responsabilidades de cada empleado, al no ser igual un directivo, que por su responsabilidad tenga que ofrecer mayor disponibilidad, que un técnico, al que se debe respetar su horario laboral.

España es un país con largas jornadas laborales. Recientemente un informe de la unión europea coloca a España una vez más a la cola en cuanto a productividad se refiere al 0,7 % frente al 1,5 % del conjunto europeo. En nosotros está marcar la diferencia.