Hoy viene a mi mente la lectura de uno de los libros de coaching leídos años atrás. Recuerdo esa frase que decía “Sólo triunfa en el mundo quien se levanta y busca las circunstancias, y las crea si no las encuentra” sacada del libro “La buena suerte”, un libro que recomiendo, porque al igual que titulo yo este post, la suerte viene por la realización de esos pequeños actos.

El libro comienza con el reencuentro a sus sesenta y cuatro años de dos amigos de infancia. Cada uno le comenta al otro su historia vivida. Primero empieza hablando uno de ellos, David, donde comenta que su familia recibió una gran herencia  y por ese motivo se trasladaron  del barrio en el que vivían a otro mejor. Todo empezó muy bien, pero al cabo de un tiempo las cosas cambiaron,  fueron a  peor, hasta tan punto de perderlo todo.

En cambio Víctor, que viene de una familia muy humilde, empezó realizando trabajos de botones, lavacoches, portero de hoteles,… y trascurridos unos años, decidió emprender, arriesgando todos los ahorros de que disponía en ese momento. Desde entonces su vida era el negocio, reinvertía todo lo que ganaba, aprendía visitando tiendas, viajaba para averiguar qué se fabricaba, trabajaba por las noches y fines de semana,… cuando termina de contar su historia, David le pregunta ¿no será, en realidad, que tuviste mucha suerte? En ese momento, Víctor le cuenta a David el cuento que le contó su abuelo de la suerte y la Buena Suerte. La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti, sin embargo, la Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.

Quiero haceros reflexionar, y que os preguntéis cada uno, qué es lo que estáis haciendo vosotros para que vuestra situación sea mejor. Os quiero comentar la historia de un buen amigo, solíamos salir a correr juntos y una noche me comenta que quiere dejar el trabajo, no me lo podía creer, en plena crisis y  ¡quiere dejar el trabajo!. Intenté disuadirle de esa decisión, a lo que él me respondió: “A veces las situaciones hay que propiciarlas, para que exista un cambio”. Totalmente de acuerdo, pero no de manera tan radical ¡digo yo!. En la actualidad ¡vaya si ha cambiado! no sólo él sino toda su familia, se ha ido a otro país a emprender. No sé si le irá bien o mal, yo quiero creer que le irá muy bien, porque es una persona que busca su destino.

Nada en esta vida es fácil y tienes que estar siempre atento para que no te pase como a David, que el negocio de textil que recibió de herencia, le iba muy bien hasta que llegó la competencia arreando y no supo afrontar esa situación. Yo doy gracias de estar rodeado de compañeros de trabajo que me acompañan en esta aventura y que saben buscar su destino, compañeros que se mantienen expectantes y al acecho de  los cambios, de lo que ocurre fuera, gente despierta y polivalente, resolutiva y, cómo no, cercana.

La Buena Suerte es aquello que nos puede pasar a todos si hacemos algo, y  ese algo consiste tan sólo en crear las condiciones para que las oportunidades, que están ahí al alcance de  todos por igual, sean para nosotros.